Singapur – Días 8-12: Una semana rutinaria

Luego de solucionar el problema habitacional y terminar mi primer fin de semana de paseo, la cosa se va calmando. Entre semana es básicamente de la oficina a la habitación así que no hay mucho que contar. Sin embargo, siempre pueden pasar cosas.

Un día, quise salir del edificio para calentarme (es aire estaba muy frío) y dejé la tarjeta de acceso, el celular y la cartera en el escritorio. Me di cuenta al salir de la oficina pero ya no podía volver a entrar, pues las puertas solo se abren con la tarjeta, y como no hay recepción te piden que llames a tu supervisor cuando no tienes acceso a los sitios. Imposible también porque había dejado el teléfono. Mi tercera opción era terminar de salir de todas formas y luego preocuparme por resolver el asunto. Pero eso tampoco hubiese sido posible pues si salía del edificio no me dejarían entrar sin tarjeta ni identificación. Así que me tocó estar casi diez minutos entre la entrada a la oficina y el ascensor, hasta que alguien llegara y me abriera.

Otro día en la noche, buscando qué comer encontré una feria japonesa que vendía unas brochetas de pollo muy buenas. Elegí el sitio al azar y tuve suerte :) Tendré que repetir. Además, al terminar de comer ya era la hora de cerrar de los locales y el puesto del frente, que vendía sushi, empezó un remate de los productos que aún tenían. Resulta que lo hacen siempre, como el sushi es un producto de ingredientes frescos deben venderlos todos el mismo día así que media hora antes del cierre ofrecen los que quedan con un 30% de descuento. Al día siguiente cené sushi.

Hubo un día en que salí tarde de la oficina y pensé que al menos tendría suerte, pues la hora pico ya había pasado y habría menos gente en el metro. Error. Hay gente en el metro a toda hora, todos los días. Es fácil entender por qué ya que las distancias son largas y el servicio es muy barato. Decidí dejar pasar el primer tren para ver si tenía fortuna con el próximo y nada y así estuve esperando tres trenes más. Lo curioso es que todo eso pasó en menos de 7 minutos, es decir, pasan con mucha frecuencia. Casi llegando a la casa tuve que pasar por el supermercado para ver qué compraba para cenar. En la sección de comida instantánea encontré unas sopas de fideos que, debido a la cantidad de gente que las compraba, no podían saber tan mal. Y en parte tenía razón. Me llamo la atención el producto y la preparación: en un pote de plástico tienes los fideos crudos y unos sobres de aderezos, debes abrir el pote hasta la mitad (como si fuera una lata de atún), echar los aderezos, agua hirviendo y volver a cerrar; tres minutos después sopa lista. El caldo estaba bueno pero los fideos eran demasiado simplones. No me convenció.

Durante mis andanzas por centros comerciales también entre en unas maquinitas. No jugué ninguna pero tenía curiosidad por saber si habría alguna extraña. Y había. La primera que me sorprendió y muy positivamente era una de Mario Kart :) Demasiado estilo debe ser cuadrar una partida con amigos, sentado con volante, pedales y un botón para lanzar las cosas. No sé cómo se haría el derrape. Había otra de Guitar Hero, tanto la guitarra como la batería aunque nadie jugaba con ella. Y entonces llegué a la que al parecer es la sensación: Jubeat Copious. Cómo explicarla… Es como Guitar Hero pero al estilo de darle martillazo a los topos.

Cada cuadrado es un botón entero y se van iluminando al ritmo de la música. La maquinita estaba llena y se veía que había emoción en las partidas. El video anterior no lo grabé yo sino que lo busqué por internet.

Había otra que también tenía su público aunque no necesitabas tanta adrenalina. Se llama Fish Hunter. Te sientas en una silla y tienes al mando una palanca y un botón. La idea es dispararle mallas de pescar a los peces que andan por ahí. El video tampoco es mío pero para qué grabar si ya alguien te hizo el favor.

Y termino mi paseo por las maquinitas asiáticas con la que más me llamó la atención, pues se jugaba con cartas que traían los chamos. La maquinita es un tablero grande con algunos botones a los lados y la pantalla principal y el jugador al colocar las cartas sobre el tablero crea los personajes con los que jugará. Esta no tenía tanto público y los que jugaban cumplían el estereotipo de friki de Magic y Calabozos y Dragones. Los dejo con un último video que encontré en YouTube al respecto. En él, el jugador se ve más normal.

El fin de semana tocó paseo así que tengo más fotos para compartir. Para la próxima.

 

2 thoughts on “Singapur – Días 8-12: Una semana rutinaria

  1. Holaaaa Laguna. Está muy bueno tu blog, no lo había leído antes. Ya me enteré de todas tus aventuras por Singapur, que bueno que lo estés disfrutando. Un abrazo grande y saludos a Cris desde Venezuela (cuando hables con ella)

    1. Hola Nolly 😀 ¡Qué alegría saber de ti! Hace poco vi que fue tu cumpleaños, no escribí pero sí lo vi. Feliz no cumpleaños. ¿Cómo la pasaste?
      Pues sí, estaré dos meses por estos lares. Un país bastante curioso por la variedad de culturas y costumbres que hay. Con Cris hablo todos los días así que tu saludo llegará pronto. Solo hay que esperar que se despierte jeje.
      Un abrazo 😀

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