Singapur – Día 7: Correr y centros comerciales

Para rematar mi primera semana, logré despertarme “temprano”, 10a.m., e ir a correr. Y elegí Chinese Garden como mi destino. Un lugar que me encantó. Contrasta totalmente con lo moderno del centro de la ciudad. Incluye varias rutas para caminar, correr y andar en bici.

Cuando apenas empezaba a correr se me acercó un gringo que también iba corriendo y nos pusimos a echar cuentos. Estuvo bien porque hizo el entrenamiento más ameno, aunque él estaba mucho más preparado que yo y me costaba llevarle el paso. Luego de correr, seguí caminando por el parque. Me gustó mucho. Está bordeado por un lago y conectado por un puente con Japanese Garden. Tiene un museo de tortugas y un jardín de bonsais. Me llamó mucho la atención lo silencioso que es. Casi no se escucha el ruido de la ciudad y eso me encanta de los parques naturales. Te permite caminar con calma y disfrutar del paisaje con mayor tranquilidad, olvidando el ajetreo citadino.

Como efecto secundario al entrenamiento, me quemé la cabeza y el cuello. Y es que salir a correr a las once de la mañana con un clima entre Maracaibo y Caracas no es ha sido una de las ideas más brillantes que he tenido. Conclusión: necesito una gorra y bloqueador.

De vuelta a la habitación aproveché para lavar la ropa y subir las fotos de esta primera semana a internet. Si ya te has paseado por el álbum de Facebook o el de Google+, entonces ya habrás visto todas las fotos.

En la tarde fui al centro de compras de la ciudad. Una calle llamada Orchard que es básicamente, un centro comercial al lado de otro. Es como si pusieras al Sambil, Las Trinitarias, Doral Center, el Metrópolis y cinco centros comerciales más uno al lado de otro en la misma calle (versión venezolana), o como si el Paseo de Gracia en vez de tiendas tuviese El Corte Inglés, La Maquinista, Diagonal Mar, Maremágnum y Gran Vía 2 todos seguidos (versión Barcelona). De noche resulta espectacular porque además, todas las fachadas están muy iluminadas.

Por último, los centros comerciales están conectados de forma subterránea a través de túneles (obviamente con tiendas también), de manera que si no quieres perder el tiempo cruzando calles y viendo carros, puedes pasarte de un centro a otro directamente por debajo.

Y así terminó mi primera semana de estancia en Singapur. Durante la semana paseo poco y los días serán bastante rutinarios así que a partir de ahora no detallaré el día a día. Los fines de semana serán otra cosa, pues es cuando paseo todo lo que puedo.

Deja un comentario